Buñuelos de Carnaval con yogur: dulces fáciles y apetitosos para una merienda perfecta

Descubre cómo hacer buñuelos de Carnaval con yogur, maicena, huevo y bicarbonato. Una receta fácil y deliciosa para una merienda perfecta. Crujientes por fuera, tiernos por dentro

En muchas casas, el Carnaval huele a fritura dulce y a azúcar en el aire. La escena es sencilla: un bol con yogur espeso, un huevo, un paquete de maicena abierto a medias, el bicarbonato esperando su turno. Con eso basta para que la tarde se vaya llenando de buñuelos tiernos, redonditos, listos para la merienda.

Buñuelos de Carnaval con yogur: dulces fáciles y apetitosos para una merienda perfecta
Buñuelos de Carnaval con yogur: dulces fáciles y apetitosos para una merienda perfecta – dieta.com

Aquí no hay complicaciones: maicena, huevo, kefir o yogur griego y bicarbonato. Azúcar glas para terminar. Con tan poco, el secreto está en la química casera: el yogur o el kefir aportan humedad y un toque de acidez que despierta el bicarbonato; la maicena da ese bocado suave, casi nube. Si usas maicena certificada, la receta puede ser apta para celíacos, cuidando la contaminación cruzada en utensilios y aceite. Cuatro ingredientes y un poco de paciencia: eso es todo.

En un cuenco, bate el huevo con el yogur o el kefir hasta que quede liso. Incorpora la maicena y, al final, el bicarbonato. Debe quedar una masa densa, cremosa, que caiga de la cuchara en pegotes. Déjala reposar 10 minutos: la mezcla se airea y gana cuerpo.

Calienta aceite suave en un cazo o sartén honda: 170–175 ºC es la zona ideal. Si no tienes termómetro, mete un palillo: deben salir burbujitas alegres, no furiosas. Fríe cucharaditas de masa, ayudándote de dos cucharas. Se dan la vuelta casi solas; dales 2–3 minutos hasta que estén doradas. Escúrrelas en papel de cocina y espolvorea azúcar glas. En lo que cae la primera nevada blanca, la radio sigue con comparsas y alguien se acerca a “probar una”, por si necesitan más azúcar.

Consejos que marcan la diferencia

Si los buñuelos beben demasiado aceite, está frío; si se tuestan por fuera y quedan crudos, está demasiado caliente.

Ajusta la densidad: si la masa corre, añade una pizca más de maicena; si está rígida, un chorrito extra de kefir o una cucharada de yogur.

No amontones en la sartén: mejor pocas piezas y vuelta rápida.

Se disfrutan templados. Si sobran, recupéralos en horno a 160 ºC 5 minutos. En freidora de aire salen decentes a 190 ºC 8–10 minutos con un pincel de aceite, aunque la miga queda menos jugosa.

Toques caseros

Un pellizco de ralladura de limón o naranja en la masa, y el aroma se vuelve festivo al instante. También funciona un baño ligero de miel o una lluvia de canela con el azúcar glas. Con kefir, los buñuelos quedan más ligeros; con yogur griego, más cremosos por dentro. Cada casa encuentra su punto: ese que hace que, al primer bocado, el ruido del Carnaval se quede en segundo plano y solo importe la miga tibia, la risa en la mesa y el azúcar en las yemas de los dedos.

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