No hace falta castigarse. Un plato tibio, cítrico y especiado devuelve el ritmo con calma, como si el cuerpo respirara otra vez
Después de los excesos, el cuerpo no pide castigo. Pide ritmo. Pide agua, fibra y un plato que sepa a comida de verdad, sin promesas mágicas. Esta receta es detox en el sentido sensato: ayuda a volver al equilibrio. Además, no es la típica sopa verde de siempre. Es tibia, saciante y aromática.

Esto es un plato simple y muy agradecido. Las lentejas dan cuerpo. Los cítricos refrescan. El comino hace el conjunto más digestivo. El resultado tiene buena energía sin pesadez.
Ingredientes para 2 personas
- 150 g de lentejas cocidas, mejor pardinas o beluga
- 1 zanahoria grande
- 1 naranja
- 1/2 cebolla morada pequeña
- 1 puñado de rúcula o canónigos
- 1 cucharadita de comino en grano
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- zumo de limón
Preparación paso a paso
Pela la zanahoria y córtala en rodajas finas. Calienta una sartén con un chorrito de aceite y añade el comino. Cuando suelte aroma, incorpora la zanahoria y saltea unos minutos hasta que quede tierna pero todavía firme.
Añade las lentejas escurridas y calienta durante 2 minutos. Apaga el fuego. La idea es una ensalada tibia, no un guiso.
Pela la naranja a vivo y córtala en trozos. Incorpórala a la sartén con las lentejas aún templadas. Añade la cebolla morada muy fina y la rúcula.
Aliña con aceite, sal y unas gotas de limón. Mezcla con suavidad para mantener la naranja entera y que el plato quede jugoso y fresco.
Por qué esta receta ayuda después de las fiestas
Las lentejas aportan fibra y saciedad sin ser pesadas. Los cítricos dan ligereza y mejoran el sabor sin necesidad de salsas. El comino ayuda a la digestión y reduce la sensación de hinchazón.
Este plato no “desintoxica” de forma milagrosa. El cuerpo ya hace ese trabajo. Esta receta solo lo acompaña con elecciones simples y un volumen de comida amable.
Funciona muy bien a mediodía. También vale para una cena ligera si se acompaña con un caldo claro. Si hace falta más proteína, añade un huevo duro o un poco de yogur natural como salsa rápida con limón.
Come despacio y sin pantallas. La digestión mejora cuando baja el estrés. A veces el detox más eficaz es devolver calma al cuerpo con un plato sencillo y un ritmo más humano.





