Prepara arancini de Carnaval: descubre nuestra receta fácil, trucos para una fritura perfecta y consejos caseros.
A media tarde, la cocina se llena de luz y de ese perfume limpio de la ralladura recién hecha. Azúcar en un cuenco, aceite calentándose sin prisa, y la promesa de Carnaval flotando en el aire. Los “arancini” de Carnaval que vamos a preparar no son las conocidas croquetas de arroz sicilianas: aquí hablamos de unas girellas dulces, crujientes por fuera y tiernas por dentro, aromatizadas con naranja y limón. La clase de bocado que desaparece de la bandeja mientras se enfría.

Para unas 20 piezas, reúne: 300 g de harina de trigo, 40 g de azúcar, 1 huevo y 1 yema, 120 ml de leche tibia, 40 g de mantequilla blanda, 7 g de levadura seca de panadería (o 15 g fresca), ralladura de 1 naranja y 1 limón, una pizca de sal y, si te apetece, una cucharada de licor de anís.
Disuelve la levadura en la leche con una cucharadita de azúcar. Mezcla con la harina, el huevo, la yema, la mantequilla, la sal, la ralladura y el licor. Amasa 8–10 minutos, hasta una masa lisa y elástica. Deja levar tapada 1–1,5 horas, hasta que doble. Estira en un rectángulo (aprox. 40 × 25 cm), unta con un poco de mantequilla derretida y espolvorea azúcar y más ralladura. Enrolla como un brazo de gitano y corta rodajas de 2 cm: ya tienes las girelle. Reposan 30 minutos, justo el tiempo de poner la radio y preparar el azúcar para rebozar.
Calienta aceite en una olla mediana a 170–175 °C. La clave está en la temperatura: si es baja, chupan aceite; si es alta, se doran fuera y quedan crudas dentro. Fríe en tandas pequeñas, 2–3 minutos por lado, girando para un dorado uniforme. Escurre sobre papel y, aún tibias, pásalas por azúcar con un pellizco de ralladura. Ese chasquido al morder es el aplauso de la merienda.
Trucos de casa que marcan la diferencia y como servirlos
Ralladura fina, sin parte blanca: amargue fuera, aroma dentro. Prueba del palillo: si al sumergirlo en el aceite salen burbujitas suaves, estás en rango. Masa tierna, no pegajosa: añade una cucharada de harina o de leche si la notas desequilibrada. ¿Horno o freidora de aire? Se puede: 180 °C, 15–18 minutos en horno (8–10 en airfryer). Quedan ricas, pero menos “carnavaleras”. Conservación: en lata o tupper con papel, 24–36 horas. Reviven 5 minutos en horno a 160 °C.
En España los verás triunfar con un café con leche de media mañana; en México, junto a un chocolate espeso; en Argentina, después del asado, casi como travesura. Van bien solos, con miel de azahar o una cucharada de mermelada cítrica. Lo importante es el gesto: pasar la bandeja y que alguien diga “solo uno” antes de repetir.
Cuando la casa huele a naranja y azúcar, el calendario sobra. Hay días que, sin más, piden fritura y risa. Y estos arancini, crujientes y cálidos, entienden el mensaje.





