En Pascua, la mesa se alarga. Suenan las voces, el café humea, y alguien saca una caja de bombones que pide silencio por un segundo. El chocolate, cuando es bueno, tiene ese poder. Y Venchi, con su estilo italiano, sabe vestirlo de fiesta.
Un piamontés con historia (y sabor a avellana)
Venchi nació en Turín en 1878, cuna del gianduja, ese matrimonio feliz entre cacao y avellana del norte de Italia, según la propia casa y la tradición chocolatera piamontesa. No es casualidad: la avellana Nocciola Piemonte cuenta con Indicación Geográfica Protegida, de acuerdo con la Unión Europea, y es uno de los pilares del carácter de la marca.
Cuando Venchi dice “Pascua”, piensa en texturas, rellenos y ese crujido que te obliga a cerrar los ojos. Con ese marco, aquí van ideas que funcionan en una sobremesa de Sevilla, un picnic en Palermo (Sicilia) o una merienda en Ciudad de México.
Ideas para acertar sin darle vueltas
Para los clásicos: huevos de Pascua con sorpresa crujiente. Los hay con gianduja, con granillo de avellana o con capas de chocolate y crema. Son el centro de mesa perfecto: se rompen, se comparten y se recuerdan.
Para los amantes del negro: tabletas y huevos de alto porcentaje (70%–80%). Si en casa prefieren menos dulzor, el cacao intenso equilibra cualquier postre. Consejo de barista casero: acompáñalos con café filtrado; el amargor conversa mejor.
Para los de “un bocado y ya”: ovetti y bombones surtidos. Piensa en cuencos pequeños repartidos por la casa, o en una caja que pasa de mano en mano durante la charla. En oficinas, funcionan como “pausa dulce” sin romper el ritmo.
Para los fans del pistacho: Venchi lo mima casi tanto como a la avellana. Rellenos cremosos, pralinés suaves y ese punto salino que pide otro bocado. Perfecto para quien dice “no soy de dulces”… hasta que prueba uno.
Para peques (y no tan peques): formatos coloridos, chocolates con leche y rellenos suaves. Truco útil: combina uno más lúdico con otro “de mayores” para que toda la familia pique sin pelear por el último.
Para necesidades específicas: la marca trabaja chocolates oscuros sin leche y muchas referencias no contienen gluten; aun así, revisa siempre el etiquetado por frutos secos, lácteos o trazas, como recomiendan asociaciones de consumidores.
Pequeños consejos que marcan la diferencia
Elige por textura: crujiente (praliné con granillo), cremoso (gianduja), o liso y seco (negro alto en cacao).
Conserva a 15–18 °C, lejos de sol y olores. Si viajas a ver a la familia y hace calor, una bolsa térmica salva la sorpresa.
Presentación: un nido de papel, cintas sencillas, una tarjeta con una anécdota. El regalo acierta cuando conversa con quien lo recibe.
Al final, Pascua es eso: un pretexto amable para detenernos. Romper un huevo de chocolate y escuchar el crac es casi una campana: nos llama a la mesa, a los nuestros, a un instante que no hace ruido… salvo el del cacao bien hecho.
Meta descripción: Regalos de Pascua con Venchi para todos los gustos: huevos crujientes, gianduja, pistacho y chocolates intensos, con consejos de elección y presentación.





