Alertan sobre el consumo del agua embotellada y sus perjuicios para la salud

El agua embotellada puede contener cientos de miles de cachos diminutos de plástico, peligrosos para nuestra salud.

Si sueles beber agua embotellada, puede que a partir de hoy dejes de hacerlo. Según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el agua que venden en envases contiene numerosas partículas, más pequeñas incluso que los microplásticos.

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Agua embotellada (Dieta.com)

Son imperceptibles para el ojo humano y ponen en riesgo nuestra salud. Reciben el nombre de nanoplásticos y, desgraciadamente, cada vez que consumimos agua embotellada, estamos ingiriendo infinidad de ellos.

¿Es peligroso beber agua embotellada?

Se ha descubierto que en una botella de litro pueden aparecer hasta 240.000 pequeños trozos de estos nanoplásticos. Y, al ser tan diminutos, son capaces de atravesar los pulmones y los intestinos, llegando hasta el corazón y el cerebro mediante el torrente sanguíneo. En mujeres embarazadas es incluso más peligroso, porque pueden llegar al bebé a través de la placenta. No obstante, de momento, cómo se comportan estas sustancias en nuestras células es un misterio.

Algunos de estos nanoplásticos, que corresponden únicamente con el 10% que encontraron en el estudio, fueron el PET, más conocido como tereftalato de polietileno, que se usa para elaborar la gran mayoría de las botellas de agua; después la Poliamida, que es un tipo de nailon que sirven para purificar el agua; y finalmente otros como el cloruro de polivinilo, el metacrilato de polimetilo y el poliestireno. El otro 90% restante no saben qué puede ser y alertan de la composición de estas botellas, ya que podrían contener cualquier otra sustancia.

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Análisis del agua (Dieta.com)

Además, se ha descubierto que las personas que abusan de beber agua embotellada están tomando altas concentraciones de bisfenol A (BPA), una sustancia química industrial que se emplea para crear algunos plásticos. Por lo tanto, los consumidores de estos productos tienen más probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y el doble de sufrir diabetes de tipo 2.

Asimismo, el problema viene también cuando reutilizamos estas botellas una vez están vacías. Cuidamos el medioambiente, pero no nuestro organismo. Y es que muchas de esas pequeñas partículas entran en el agua del interior del recipiente cuando se abre y se cierra repetidamente el envase, y cuando este se expone al calor; lo que provoca que el plástico se desgaste y suelte esas sustancias microscópicas. Debemos tirar las botellas tras el primer uso, porque son muy difíciles de limpiar y las toxinas de estos diminutos plásticos se mezclan con el agua. Eso sí, siempre al contenedor amarillo, para reciclar.

Por lo tanto, no debemos abusar del agua que venden embotellada, y mucho menos reutilizar los envases. Lo mejor, siempre que se pueda, es beber agua del grifo y conservarla en botellas de cristal.

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