Dieta de la sopa: beneficios y perjuicios para perder peso a base de caldos

Tras el verano y con la llegada del invierno, muchas personas se someten a esta dieta para perder los kilos de más que pueden coger durante el período estival.

Con la llegada del invierno, muchos nos miramos al espejo y notamos como hemos podido coger algún kilo de más, o mismamente podemos apreciar un empeoramiento del estado de forma a la hora de ponernos una prenda que después del verano puede quedarnos más estrecha.

Conoce la dieta de la sopa.
Las claves nutritivas de la dieta de la sopa. Fuente: Instagram (@corbis) – Dieta.com

Para perder peso nos podemos poner en manos de un nutricionista que nos aconseja sobre qué dieta se debe llevar dependiendo siempre del objetivo interpuesto o también podemos llevar a cabo alguna dieta por nuestra cuenta que podamos encontrar digitalmente, entre las que resalta la dieta de la sopa.

En esta dieta, los caldos cobran una importancia vital, que pueden impulsar la pérdida de peso y la adopción de volumen en un período de tiempo muy corto. Sin embargo, algunos dietistas advierten de que este tipo de nutriciones no pueden llevarse a cabo más de cinco días porque sus efectos para el metabolismo pueden ser bastante nocivos.

Beneficios de la dieta de la sopa

La mayoría de las sopas tienen en el grupo de las verduras y las hortalizas los alimentos principales de cualquiera de sus recetas. Estos ingredientes junto a la mezcla con agua hervida motiva que las personas que consuman estos platos se sientan más empachados, y por lo tanto, adopte menos calorías.

Además de que los caldos incurran en la pérdida de peso de un ser humano, es relevante reseñar que el agua de estos platos ayudan a depurar los riñones y también contribuye a la supresión de un mayor número de toxinas. Laura Parada, nutricionista de Slow Life House, reafirma estos argumentos: «Los beneficios serán distintos dependiendo de la composición de la sopa, pero en general suele ser saciante al aportar una cantidad significativa de volumen a través del agua. También fibra si es a base de vegetales, pero, a su vez, carece de proteínas y grasas vegetales». No obstante, Laura Parada aporta una solución: «Podemos añadir un chorlito de aceite de oliva y huevo o algo de pollo o pescado como fuente de proteínas», añade la dietista.

Inconvenientes de la dieta de la sopa

La persona que lleve a cabo esta dieta se asegura perder peso rápidamente, pero no grasa, por lo que este programa nutritivo puede motivar lo que conocemos como el efecto rebote: «Al generarse un déficit nutricional tan grande, se pierde agua y músculo mayoritariamente, que se recuperan rápidamente», afirma Laura Parada. En este sentido, la nutricionista de Slow Life House avisa de un peligro muy común después de realizar la dieta de la sopa: «Es poco compatible con la rutina diaria y puede desencadenar que se coma más, descontroladamente, una vez finalice con la dieta, aparte de los malestares gastrointestinales que puede acarrear», manifiesta.

Perjuicios de la dieta de la sopa.
El temible efecto rebote que puede provocar la dieta de la sopa. Fuente: Instagram (@corbis) – Dieta.com

Por último, Laura Parada cita los grupos sociales a los que no están recomendados este planteamiento nutricional: «Se debe evitar en niños, embarazadas, ancianos y personas que cursen cualquier enfermedad«, afirma.

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